No hay más camino que una
mayor radicalización.
Por Alexis Tsipras.
Traducción de Enrique Prudencio para
Zonaizquierda.org
En los últimos meses Alexis Tsipras, líder del movimiento Griego de
izquierdas Syriza y considerado por muchos como próximo primer ministro
del país, ha realizado una gira internacional, tratando de construir una
amplia coalición de apoyo a las políticas contra la austeridad que
defiende su partido, y quizás para intentar convencer a la élite
política mundial de que la perspectiva de un gobierno de Syriza en
Grecia no es tan aterradora como la presentan. La semana pasada fue el
turno de Londres. The New Statesman se encontró con él al final de una
apretada jornada de reuniones y conferencias, de camino para ver el
partido de fútbol entre el Tottenham Hoptsbour y el Fulham.
New Statesman: Acaba usted de dar dos conferencias en Londres, una en la
Bolsa y otra en Friends House, un lugar muy conocido por la celebración
de eventos izquierdistas. ¿Cómo encontró a la audiencia?
Tsipras: Tanto en la Bolsa, donde esperaba una audiencia un poco más
fría, aunque encontré que la mayoría de la gente era muy amable, como en
(Friends House), organizado por militantes de Syriza residentes en
Londres, la participación fue increíble. En la segunda me sorprendí al
ver a casi 600 personas, y no solo griegos, muchos eran británicos.
Y creo que esto significa que Syriza no es solo un partido con
posiciones políticas interesantes, sino una fuerza que puede lograr un
cambio en el panorama político europeo y no solo para Grecia, sino para
todas las personas que ahora necesitan reclamar su derecho a vivir en
una sociedad decente, con justicia social, con esperanza y contra
aquellos que quieren verlos subyugados a esta austeridad que no solo
ataca a los salarios y las pensiones, sino a la propia democracia.
¿Diría usted que tiene aliados políticos en Gran Bretaña?
Tuve la oportunidad de encontrarme con dos equipos del Partido
Laborista: uno oficial encabezado por Jon Cruddas Jefe de Acción
Política del partido y otro formado por cinco parlamentarios laboristas.
Tengo la impresión de que el Partido Laborista está ahora en el modo de
examen de conciencia, y el debate en torno a la austeridad, por lo que
Grecia es para ellos un caso de estudio interesante. Teniendo en cuenta
que en años anteriores siguieron políticas neoliberales, el laborismo
hoy en día está profundamente preocupados por todo lo que ha ocurrido en
Grecia y sobre todo por el hundimiento del PASOK (el partido
socialdemócrata griego, hermano del Labour). Están siguiendo de cerca la
situación y me atrevo a decir que son uno de los pocos partidos cercanos
al poder en Europa con el que compartimos muchas posiciones y con el que
podemos estar en comunicación constante.
¿Así que Syriza puede encontrar un terreno común con los laboristas?
Dependerá de lo atrevida que sea la intención de (Ed) Milliband sobre
todo cuando más importa: en las próximas elecciones, cuando la presión
de los medios de comunicación y la oligarquía británica empiecen a
hablar del “dragón rojo” que ha llegado a la ciudad y nos quiere
sumergir en la inflación y la pobreza. Por supuesto que esto se verá no
solo en la resistencia de Milliband, sino también en las circunstancias
en que este duelo se lleve a cabo. Porque si las elecciones tienen lugar
en el año 2015, los dos años que faltan serán apocalípticos en cuanto a
los efectos del neoliberalismo en Europa. Gran Bretaña ya está en
depresión. Nada está mejorando. Cada vez más personas en Europa se dan
cuenta de que la austeridad es un callejón infernal y sin salida. Espero
que la gente se dé cuenta de que no hay más camino que el de una mayor
radicalización.
¿Cree usted que existe la posibilidad de que surja algo similar en Gran
Bretaña? ¿Un partido surgido de fuera de la corriente principal que se
oponga radicalmente a la austeridad?
La verdad es que eso no puedo saberlo. Cada país tiene sus propias
características y en Gran Bretaña hay una larga tradición de un sistema
bipartidista. Por supuesto que si el Partido Laborista gana las próximas
elecciones y opta por seguir los pasos de Cameron, entonces es casi
seguro que pierdan todo vínculo con las clases sociales que los apoyen.
Y el vacío que quede ahí será ocupado por algo nuevo. Esa es la forma en
que funciona la naturaleza y esa será la forma en que funcione en la
política.
En sus conferencias ha hablado de la necesidad de “un pueblo
Europeo” con el fin de dar salida a la crisis. ¿Le parece que aquí se
dan las condiciones propicias para ello?
Creo que estamos corriendo un grave riesgo al centrarnos en el pueblo
griego, en el británico o en los italianos, como entidades separadas. La
crisis amenaza con llevarnos hacia atrás, hacia la idea de la
nación-estado y al antagonismo entre aquellos estados que se producirán
como una extensión del neoliberalismo, con falsas ideas de
competitividad, y así sucesivamente.
Po otro lado tenemos que ver la solución real: que en los problemas
comunes necesitamos respuestas comunes. Los europeos no tienen nada
sobre lo que se vayan a pelear. Este enfrentamiento no se da entre los
franceses y los ingleses o entre los griegos contra los alemanes. Esto
se dirime entre la clase trabajadora, los desempleados y parte de la
clase media, contra los depredadores que controlan el capital.
Esto nos lleva a algo muy actual y muy relevante para lo que estábamos
diciendo. ¿Qué piensa usted sobre lo que está ocurriendo en Chipre?
Creo que es increíble y autodestructivo.
Yo creo que en los próximos días se extenderá el pánico al resto del sur
de Europa. Es una opción muy arriesgada la que ha tomado la troika y
puede que ellos no tengan conocimiento de los peligros objetivos a que
se enfrenta la zona euro. Ellos han optado por tener un funcionamiento
de la Eurozona por su Gobierno, con el pueblo subyugado, amenazado de
esta manera con el chantaje. Creo que la única posibilidad que tiene
Chipre, al igual que otros países es que el sistema político rechace
este chantaje. Si lo aceptan, no va a haber vuelta atrás. Arruinarán la
economía de Chipre el sistema bancario va a sangrar el capital ya que
los depositantes temerán un segundo recorte y esto se extenderá por
Europa.
Por el contrario, si Chipre resiste y rechaza este trato mediante la
protección de su sistema bancario, enviaría también un fuerte mensaje de
confianza y credibilidad al resto de los países meridionales.
Una de las primeras cosas que dijeron tus oponentes en el gobierno
cuando se conocieron los detalles del gravamen de Chipre fue que uno de
tus propios diputados, Manolis Glezos, sugirió algo similar
recientemente.
Sus afirmaciones son ridículas.
Pero han sido hechas.
Ellos (el gobierno griego) pueden declarar lo que quiera en su guerra de
relaciones públicas. Es el mismo grupo de personas que ha arruinado el
país y que puede utilizar lo que quieran para atacarnos.
Por supuesto que Manolis (Glezos) nunca dijo nada de eso. Él habló una
vez sobre la posibilidad de un préstamo a través del intercambio
voluntario de bonos. Su idea no tiene nada que ver con el recorte
impuesto sobre los depósitos chipriotas.
Los que ahora nos gobiernan bajo el dogma neoliberal, bajo el dogma de
la subyugación, irán a por todo, no pedirán el permiso de nadie para
tomar medidas como esa. Ellos nos convertirán en la Argentina (la del
corralito de 2001), mientras que al mismo tiempo que proclaman que su
objetivo es evitar precisamente eso. De la Rúa (ex presidente argentino)
era su primo ideológico de todos modos, es probable que un helicóptero
se los lleve también cuando llegue el momento de que el pueblo griego se
levante para reclamar sus derechos y devolver el equilibrio a nuestra
sociedad, a la economía y a la vida. No hay otra salida posible.
Pero sus opositores afirman que ya no son tan radicales, y que ahora se
asemejan a un partido de centro-izquierda.
Bueno, resulta ridículo que las mismas personas que dicen que nosotros
ayudamos a los terroristas, nos acusen de ser más moderados a la vez.
Ellos no hacen más que revolverlo todo en todas direcciones, espero que
se de cuenta.
Entonces, ¿ustedes siguen siendo todavía radicales o han pasado a ser
parte del centro-izquierda?
Syriza es lo que es: un partido de izquierda radical que siente el pulso
de los tiempos que vivimos, sabe lo que está en juego y busca un amplio
consenso y la unidad para el cambio político en Grecia. Esto es algo que
supera los estrechos límites de la izquierda radical.
¿Y qué decir de las transformaciones que Syriza está experimentando?
Estamos como siempre pasando por un proceso democrático con la
participación del pueblo y solo puede mejorar. Ya hemos logrado mucho.
El año pasado nadie hubiera pensado que Syriza pudiera lograr esto. En
lugar de facciones, ahora somos un partido democrático sólido, que opera
con la misma libertad de opinión que lo hacía antes. Esto dará lugar a
nuestra propia remodelación que se producirá en nuestra próxima
conferencia que tendrá lugar en breve.
¿Se están moviendo también en la escena europea?
Estamos buscando, viendo las nuevas condiciones que se están creando
ahora. Nuestro objetivo es que se celebre una cumbre internacional sobre
la negociación y la cancelación de la deuda de los países periféricos
europeos. Para ello, estamos abiertos a la cooperación con fuerzas
europeas fuera de la izquierda.
¿Así que todavía dicen que van a “romper el Memorando” y no van a pagar
a los prestamistas de Grecia a cualquier precio?
Nuestro razonamiento es que el memorando ya ha fracasado. Es un
desastre. Vamos a poner fin al mismo y a reemplazarlo en el parlamento.
Vamos a proceder a renegociar con nuestros acreedores con la perspectiva
de un acuerdo razonable, viable, que no solo se refiera a Grecia, porque
esta no es sólo una crisis solo de Grecia. Hemos visto que el problema
es sistémico. Esto significa que cuando se realicen las negociaciones no
será Grecia contra el mundo, sino más bien, el sur de Europa contra la
Sra. Merkel.
Vamos a salir de Europa por un momento ¿qué pasa con el resto del mundo?
¿Cuál fue el resultado de su reciente gira por América del Sur y del
Norte, por ejemplo?
Se trataba de llevar un mensaje al resto del mundo: que Grecia está
pasando por una crisis humanitaria y que necesita de alianzas con las
potencias que comprenden el peligro que conlleva la austeridad para todo
el planeta y que comprenda que está en su mejor interés apoyar a Grecia,
no por caridad, sino porque entiendan que esta tragedia catastrófica
tiene que parar. A través de estos contactos hemos tenido oportunidad de
crear alianzas, para hoy y para el día de mañana.
¿Trataron de cuestiones comerciales o de algo más específico? ¿Quizás
del petróleo barato de Venezuela?
Bueno no creo que haya ningún punto en el que hayamos entrado en tanto
detalle. Lo que importa es que los países, tanto en América del sur como
en América del norte, comprendan que el programa impuesto a Grecia no
esta funcionando y que un gobierno de izquierda puede proporcionar una
salida a esta catastrófica situación, no solo para Grecia, sino también
para Europa. Que le dará una perspectiva de equilibrio también a la
economía mundial, porque la verdadera amenaza en estos momentos es la
propagación cual plaga de la austeridad y la depresión económica.
Entonces, ¿es verdadero el rumor de que Estados Unidos tiene una visión
positiva acerca de la posibilidad de Syriza si llegara al poder?
Ese es un comentario que dejo para ustedes los periodistas. La cuestión
es que Estados Unidos está siguiendo una línea política completamente
diferente a la que Angela Merkel sigue y aplica en toda Europa. Los
Estados Unidos acuñan moneda, intenta subir los impuestos a los ricos
para evitar el abismo fiscal.
Estas son cosas que no ves a nadie que se atreva a proponer en Grecia ni
en Europa, que te tacha de extremista, cuando al mismo tiempo es lo que
esta haciendo Obama. En ese sentido hay elementos comunes, por lo menos
más que en el pasado, en la política económica aplicada. La geopolítica
está más complicada, me temo.
Uno de los temas que parecía dejar fuera de sus conversaciones fue la
inmigración, una cuestión que la extrema derecha ha explotado de forma
terrorífica. ¿Cuál es la política de Syriza al respecto?
La inmigración es uno de los temas más importantes de nuestra agenda. El
sur de Europa es un área de entrada y tenemos que buscar una solución
más amplia. Es injusto para los países de ingreso verse obligados a
tomar todo el peso de este problema. Dublín II (el Acuerdo a nivel de
toda la UE sobre los solicitantes de asilo) elimina el derecho de los
inmigrantes y refugiados a salir del país con la documentación adecuada.
Los inmigrantes no quieren quedarse en un país donde no pueden conseguir
trabajo, se ven obligados a hacerlo.
Así es que tenemos que pensar qué tipo de Europa queremos a partir de
ahora: ¿Queremos una Europa basada en la solidaridad, donde las
dificultades y los problemas se distribuyen por igual? ¿O queremos una
Europa en la que el sur sea el espacio de almacenamiento para las pobres
almas y el norte viva cómodamente? Nos estamos acercando a esto, no solo
a nivel institucional, tratando de forzar un cambio en el Tratado, sino
también desde el punto de vista humanitario. No podemos tratar a las
personas que llegan a nuestro país como a ciudadanos de segunda clase.
Y para los niños que han nacido en Grecia, no pedimos nada diferente a
lo que hace Gran Bretaña: poder acceder a la nacionalidad griega. Se
educan en el sistema de enseñanza griego, hablan griego y no conocen
otro hogar. Tenemos que pensar en un futuro con una sociedad
multicultural griega, al igual que Gran Bretaña, donde funciona sin
problemas, en mi opinión.
Y una pregunta ya para finalizar: ¿Cómo es de importante su papel como
rostro de Syriza?
Las caras y las personalidades son importantes a veces, pero en las
condiciones sociales que crean un contexto determinado. Llevo diciendo
lo mismo durante tres o cuatro años. La gente acepta ese mensaje de
inmediato ahora, no porque yo lo haya cambiado. Creo que serán esas
personas las que escriban la historia, no los líderes, a pesar de que
los líderes tengan un papel que desempeñar en esto.
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Fuente:
http://www.zcommunications.org/more-and-more-people-realise-austerity-is-not-viable-there-is-no-other-way-but-to-radicalise-further-by-alexis-tsipras
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