La invasión de Siria: ahora empieza la cuenta atrás

Por Aleksander Serdyuk, Pravda.ru

Traducción: Enrique Prudencio para Zona Izquierda

La “hora de la verdad” sobre la cuestión siria parece que ha llegado. Por fin, la amenaza de Occidente de derrocar al “régimen ilegítimo de el Assad”, se hace realidad. La experiencia sobre las guerras anteriores llevadas a cabo por Occidente en Oriente Medio y el Norte de África han demostrado que las guerras contra los “dictadores” y la posterior “democratización” se convierten en un aluvión de cientos de miles de bombas, que siegan la vida de cientos de miles de personas.

A pesar del hecho de que desde el mismo comienzo del conflicto de Siria resultaba obvio que Siria era un objetivo muy deseado para EE.UU. y sus aliados, todavía quedaba la esperanza de que Siria, con la ayuda de sus aliados, podría resistir la continua presión de los grupos combatientes extranjeros y evitar la intervención militar Occidental. Pero no se ha producido el milagro.

En estas circunstancias, Siria no tiene otra opción que enfrentarse a los agresores. La marina de EE.UU. y la del Reino Unido han expresado su decisión de realizar ataques con misiles, que de acuerdo con algunas informaciones, podrían comenzar en una semana. Como de costumbre, Estados Unidos, burlando todas las leyes y acuerdos internacionales, y a pesar de la presencia en Siria de los observadores de la ONU, ha dictado sentencia. Aunque aparentemente, la sentencia había sido dictada hace ya mucho tiempo y el veto de Rusia y China en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas no significa absolutamente nada para quienes burlan el imperio de la ley. Lo único que los detuvo hasta el momento fue la falta de un pretexto, aunque fuera traído por los pelos, para realizar el ataque: la presencia de un enorme arsenal de armas químicas en Siria, así como una defensa aérea más bien masiva y la impredecible reacción de Irán.

Los aliados de Estados Unidos han estado tratando de encontrar un pretexto durante bastante tiempo. Primero Erdogan envió combatientes a la muerte al tener que pisar las minas dispersas. Entonces Israel buscó “misiles para Hezbollah” en Siria y bombardeó al ejército sirio en el Golán con fuego de artillería en respuesta al fuego de mortero de los rebeldes sirios, pero fue en vano. Estas provocaciones no funcionaban, y Occidente no era capaz de levantar un alboroto lo suficientemente grande para justificar la retirada de fuerzas sirias de la costa.

Occidente tuvo que utilizar otro truco y le dio mucho juego el comodín de las armas químicas en Siria

Un ataque con armas químicas que tuvo lugar en las cercanías de Damasco se convirtió en el punto de no retorno en opinión de los “amigos de Siria”. Está claro que no era de interés para EE.UU. entrar en los detalles del crimen, puesto que era obvio que no tenía ninguna lógica estratégica ni táctica que el ejército sirio usara este tipo de armas contra la población civil, que le apoya en su inmensa mayoría. Además, las autoridades sirias son muy conscientes de las posibles consecuencias. Por supuesto, ahora Occidente necesita borrar rápidamente las huellas de lo que han hecho sus peones en el conflicto o tal vez incluso sus propios servicios secretos.

Pero, ¿qué debe hacer Rusia para no dejar a su aliado metido en estos problemas?

La respuesta es obvia. Si Rusia no puede pararle los pies a EE.UU. por la vía diplomática, y con el Derecho Internacional, tendrá que hacerlo mediante un ultimátum. Con un despliegue impresionante de la flota rusa en las costas sirias, capaz de neutralizar las garras y el pico del águila calva norteamericana. Y sin embargo, ahora el crucero lanzamisiles “Moskva” está muy lejos, en Venezuela, en un viaje de negocios (lo que no puede ser algo accidental). Cuatro destructores de EE.UU. (Mahan, Gravely, Barry y Ramage) se encuentran en el mar mediterráneo. El portaaviones Harry Truman con un grupo de dos cruceros lanzamisiles (el Gettysburg y el San Jacinto) y dos destructores (el Bulkely y el Mason) se encuentran en el Mar Arábigo. Además, se desconoce la ubicación actual de dos submarinos nucleares de la clase Ohio. La Royal Navy tiene dos fragatas en el Mediterráneo, además de un helicóptero y un submarino con misiles Tomahawks, supuestamente descubierto durante el fin de semana en Gibraltar.

¿Qué pasa con Irán? Después de todo, antes se hablaba con descarnada dureza respecto al uso de la fuerza en Siria por cualquier potencia externa, e incluso se mencionó la toma de represalias en caso de una amenaza por parte de los agresores. Al parecer, EE.UU. todavía no sabe qué le espera y se está preparando para cualquier tipo de respuesta iraní, reforzando las costas.

China sigue todavía ceñida al aspecto legal de la cuestión y evita hacer declaraciones duras.

¿Qué pasó con los firmes aliados de Siria? Si rechazamos las teorías de la conspiración, esta indecisión solo se puede explicar por el hecho de que fueron sorprendidos con la guardia baja. Al parecer, los servicios de inteligencia de estos Estados no han sido capaces de identificar la gran amenaza que representa otra provocación química de Occidente.

La amenaza de un ataque con misiles por parte de la Royal Navy y EE.UU. en un futuro cercano es muy alta. Hay informes de que el ataque se puede producir no más tarde del jueves próximo. Aunque no deberíamos hacer predicciones apresuradas. Tanto más cuando las autoridades de los dos países se opusieron radicalmente a tratar de sus planes sobre Siria abiertamente, ocultando las bases militares que utilizarán y el momento del ataque. Estos planes pueden ser una desinformación intencionada que sirva para ocultar la preparación de una agresión a gran escala.

Siria tiene las defensas aéreas mas densas de Oriente Medio y, por lo tanto, para lograr ser eficaz en tierra y lograr derrotar al ejército sirio, esta defensa aérea tiene que ser neutralizada. Esto requeriría más de 1.000 aviones, que ni EE.UU. ni el Reino Unido tienen en la región. También en las primeras horas del lanzamiento de misiles y bombardeos aéreos necesitarían neutralizar las lanzaderas de misiles balísticos de Siria, que pueden causar un gran daño a sus vecinos hostiles, a juzgar por los efectos de provocación química de Occidente cerca de Damasco. Las unidades obsoletas de antimisiles Patriot, junto con unas cuantas unidades de Arrow, obviamente no pueden proteger totalmente a los vecinos del norte y del sur de Siria

Además, la experiencia ha demostrado que en Libia, Occidente tuvo que lanzar miles de bombas guiadas de precisión durante varios meses para cambiar el rumbo de la invasión. Pero el ejército sirio es mucho más fuerte que el libio, por lo que es poco probable que Occidente consiga algún éxito sin una operación terrestre. 325.000 soldados y más de 50.000 miembros de las milicias no permitirían a la llamada “oposición” ganar ni bajo unas condiciones de bombardeo total y control completo del espacio aéreo por parte de Occidente.

Una operación terrestre requiere un punto de apoyo que podrían crear en territorio de Turquía o Jordania, pero esto llevaría tiempo.

Por supuesto, nadie va a retroceder. Al parecer, el trágico suceso, de una u otra forma ocurrirá en los próximos meses. Lo más probable es que la coalición antisiria sólo se creará para la operación de invasión. Sólo queda observar que la sangre de personas inocentes que Occidente derrama a mares por sus propios intereses económicos y hegemónicos, no será fácil de lavar con la retórica o los medios de comunicación corruptos comprados por fabricantes de armas y señores de la guerra. Es lógico que los delincuentes paguen el precio de sus acciones criminales debido a que la Tierra es redonda.

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Fuente: http://english.pravda.ru/hotspots/conflicts/30-08-2013/125535-syria_invasion-0/


 

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