El devastador Tratado Comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea haría del genocidio un modelo legítimo de negocio.

Por Max Keiser, RT
Traducción de Enrique Prudencio para
Zonaizquierda.org

Estados Unidos y la Unión Europea están negociando un tratado de libre comercio e inversión que ambos consideran mutuamente beneficioso, pero que en realidad permite que las empresas sustituyan la soberanía de los Estados y el marco legal de los mismos, dice Max Keiser de RT, presentador del programa “El informe Keiser”.

El Tratado de Libre Comercio Transatlántico entre EE.UU. y la U.E. (TAFTA, en sus siglas en inglés) tiene como objetivo poner en manos de las empresas extranjeras el modo de evadir las leyes y tribunales nacionales, al tiempo que “capacita a estas empresas para demandar a los países por daños y perjuicios causados a las economías que dejan devastadas”, dijo Keiser a RT. Entrega todo el poder a las entidades que han destruido la economía europea, a los grandes bancos que han eviscerado la economía europea”, dice Keiser.

En el mes de julio comenzaron las conversaciones a puerta cerrada sobre este Tratado, que en última instancia pretende crear un acuerdo “inversionistas/Estado” en que las estructuras reguladoras de ambos lados del Atlántico quedan debilitadas por los fines lucrativos que persiguen principalmente las entidades corporativas norteamericanas.

Este acuerdo otorga poder extrajudicial a las empresas, al Estado inversionista… más allá de lo imaginable, más allá de la peor pesadilla orwelliana”, dice Keiser.

RT: Un beneficio anual de 119 mi millones suena bastante bien y no podía llegar en un mejor momento para la economía europea en dificultades. ¿Por qué no habrían de estar contentos con este pacto?

Max Keiser: Este es un a increíble acto de arrogancia corporativa. Han inventado ahora algo –“el Estado corporativo” o “el Estado inversor”– que proporciona a las empresas la capacidad de redefinir la soberanía, el marco legal de los países con fines lucrativos o de búsqueda de rentas. Para poner un ejemplo, tenemos el de Chevron Corporation en Ecuador, que ha causado estragos ecológicos en ese país. Y no solo no se puede enjuiciar a Chevron por daños y perjuicios, sino que Chevron puede alegar el hecho de que los ecuatorianos vayan tras ellos por daños y perjuicios, lo que significa que Chevron puede demandar al Gobierno de Ecuador por daños y perjuicios, por las inconveniencias y lucro cesante ocasionados a la empresa como consecuencia del ecocidio perpetrado en Ecuador. Este es el caso más notable de empresa respetuosa con el medio ambiente, humanista y sin ánimo de lucro que he visto en mi vida amparada por la ley.

RT: Pero las empresas europeas obtendrán también grandes beneficios. Y los beneficios se gravan con impuestos, ¿verdad? ¿No es eso lo que quieren los gobiernos, los ingresos de los impuestos?

MK: A las empresas se les grava cada vez menos. Aquí en el Reino Unido sabemos que a las grandes empresas se les va a grabar poco o nada. Pocas cosas de las que hacen las empresas y los ricos del mundo pagan impuestos. Es decir, ingresos gravables, los que se declaran. La mayor parte de sus ganancias van en paraísos fiscales, cuentas especiales diseñadas para las entidades, que escapan totalmente al control fiscal. No creo que estemos llegando al núcleo de la devastación que produce todo esto. Se trata básicamente de un modelo de negocios basados en el holocausto. Esto es como si los fabricantes del Zyclon B durante la Segunda Guerra Mundial demandaran al millón de víctimas que fueron exterminadas con Zyklon B por tener el descaro de morir gaseados con Zyklon B. Esto convierte el holocausto en un modelo de negocio legítimo.

Esto hace también que Monsanto, cuyas semillas genéticamente modificadas están causando una devastación generalizada en todo el mundo, no solo tenga el derecho a causar esta devastación, sino que Monsanto puede demandar a un país como India por los suicidios que allí se produzcan, que para Monsanto representan lucro cesante. Esta es la pieza más devastadora de la legislación a favor de las empresas que hayamos visto nunca. Es absolutamente demencial.

RT: ¿Y qué pasa si alguien se te acerca y te dice: “Sin duda, esto significa que mis perspectivas laborales en Europa van a mejorar?” ¿Por qué no dejar que este tratado siga adelante? Porque se trata de mi vida, es mi vida la que está en juego en este momento y en una economía europea devastada quiero un trabajo para mejorar mis perspectivas.

MK: Porque le da todo el poder a las entidades que han destruido la economía europea, a los grandes bancos que han eviscerado la economía europea. Esto les proporciona ahora la capacidad de demandar a los países por los daños que causan a sus economías, por los daños y perjuicios de las economías que acaban devastadas. A continuación, pueden lograr que los gobiernos consigan más dinero de los ciudadanos, aumentándoles los impuestos y el gasto en prestaciones sociales. Y todo esto después de lo que les han robado. Pongamos el ejemplo de Goldman Sachs. Saquearon Grecia, robaron miles de millones de Grecia. Ahora bien, esto les da la oportunidad de demandar al gobierno griego por daños y perjuicios y exigir compensaciones. A continuación el Gobierno griego tiene que ir sacarle más dinero al pueblo griego.

Esto es lo que les da el poder extrajudicial a las corporaciones, el Estado inversor… más allá de lo imaginable, más allá de la peor pesadilla orweliana. Quien ha cocinado esto, al que por cierto conozco, es Barack Obama. El mayor idiota protector de las empresas, provocador del holocausto genocida, que haya ocupado nunca la Casa Blanca. Él les tiró las llaves a estas empresas y les dijo. “Denuncien a todo el que maten”. Ha convertido el asesinato y el genocidio en un modelo de negocio legítimo”.

RT: Seguramente Bruselas va a escuchar lo que tengas que decir. Tienen estas preocupaciones. Y sin duda aprobarán las leyes que protejan los intereses de los consumidores, y, por supuesto, el medio ambiente contra las políticas invasoras de EEUU.

MK: Algunos países están presionando contra esto, pero por desgracia en la época en que vivimos, con la NSA espiando a todos los países… ¿qué le pasó la Ángela Merkel en Europa? Me dijo, yo no quiero que me espíe la NSA. Y ahora ella está tendida en decúbito supino, dejando simplemente que esta nueva ley que favorece a las empresas estadounidenses ruede sobre ella como si fuese una pequeña fräulein en el bosque. Al igual que Bambi en los bosques, solo se dio la vuelta sobre sí misma. Ella debe defender a sus ciudadanos. Se muestra como una completa hipócrita al decir: “No quiero que me espíe la NSA, pero quiero esta nueva ley”. Así ha quedado identificada por su doblez, por estar totalmente en el bolsillo de las corporaciones norteamericanas. Hay algunas empresas que están tratando de hacerla retroceder. Pero recuerden: con la NSA en el poder, con el dólar norteamericano como moneda de reserva mundial, y el Banco de la Reserva Federal gobernando la economía mundial, no queda mucho a lo que se pueda recurrir. Y si se incluyen las ejecuciones extrajudiciales en la legislación extrajudicial del Tratado Transatlántico, nos igualamos al Estado canalla en que se ha convertido EEUU. Un Estado fuera de la ley. Los países europeos tienen que despertar o se van a encontrar un estado-casino-americano-gulag donde van a ser arrojados a un calabozo y obligados a comerciar con juegos virtuales en línea para hacer oro virtual para sus amos de Facebook o para alguna otra empresa virtual o entidad u operador de casino. ¡Devastador!

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* Max Keiser, el presentador de "Informe Keiser" de RT, fue corredor de bolsa, inventor de la tecnología virtual especializada, monedas virtuales y predicción de los mercados. 

 

Fuente: http://rt.com/op-edge/eu-us-pact-devastating-566/

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