La austeridad está causando estragos, pero las izquierdas pueden unirse para construir una Europa mejor.


Por Alexis Tsipras*
Traducción: Enrique Prudencio para
Zonaizquierda.org

Más de 1.000 jóvenes se unen diariamente a las filas del paro en Europa. En los últimos cuatro años, el ejército de desempleados en todo el continente ha crecido en más de 10 millones.

En Grecia, a pesar de la afirmación del gobierno de que la austeridad ha sido un éxito, el presupuesto para 2014 impone nuevos recortes del gasto público y más pérdidas de empleo. Los datos más significativos de la actual catástrofe económica y humanitaria, sin precedentes en tiempos de paz son: 27% de desempleo, 60% de desempleo juvenil, una reducción del 25% del PIB, un 40% de reducción de los ingresos familiares, y después de esta dolorosa situación, la relación deuda-PIB es del 180%. Era de solo un 120% en 2010, cuando se impusieron las primeras medidas de austeridad. Pero esta tragedia humanitaria no se limita a Grecia. Los salarios se han reducido en toda Europa y el Estado del bienestar ha retrocedido a un ritmo sin precedentes desde la era de la posguerra. Millones de personas luchan para pagar su hipoteca, la factura del suministro eléctrico o la atención médica y los préstamos estudiantiles. La crisis humanitaria no tiene precedentes en Europa en los últimos 60 años, con 120 millones de personas soportando unas condiciones de extrema dificultad, según Cruz Roja. Esto no es un fenómeno natural, sino que es, en palabras de Nelson Mandela, una “pobreza creada por el hombre”.

Los fundamentalistas del neoliberalismo han convertido la vida de la gente común en un infierno. Sus políticas de ajuste estructural sirven a un modelo de gobernanza económica que carga toda la penuria económica sobre los hombros de los trabajadores y los jóvenes. Pero la respuesta tanto de la UE como de los líderes nacionales es desesperante. La principal iniciativa política de la UE sobre el desempleo juvenil (“garantías para los jóvenes) asciende a tan solo 6 mil millones de euros, el 0,6% del presupuesto de la U.E. para el periodo 2013-2020. La austeridad, la precariedad laboral y la dinámica de los mercados socavan la capacidad de las personas con salarios bajos y medios para llevar una vida siquiera digna. La deuda familiar es extremadamente alta en los Países Bajos y Malta (casi el 220% del PIB), mientras que en Portugal, España e Italia muchas empresas se encuentran en una espiral de deuda imparable

Los líderes europeos que afirman que la medicina de la austeridad es un éxito son unos hipócritas. Para millones de personas, el sueño europeo se ha convertido en la peor pesadilla. Encuestas del eurobarómetro muestran la creciente crisis de confianza en la UE y el tremendo auge de los partidos de extrema derecha. Lo único que nos puede dar esperanzas es la aparición de nuevos grupos de solidaridad y movimientos de base comunitaria. Esto puede dar lugar a una mayor participación y control democrático en nuestras sociedades.

Las elecciones europeas del próximo mayo también proporcionan una oportunidad para iniciar un diálogo con la gente
especialmente con aquellos que sienten que nadie se preocupa por su situación– sobre una nueva base de democracia real y de recuperación de la dignidad humana. Ya es hora de que Europa abandone la violación escandalosa de los derechos humanos, mediante la remodelación del Estado, la recuperación del crecimiento económico y la creación de empleos estables, de calidad y con la protección que ha caracterizado históricamente al modelo social europeo.

Europa necesita un frente contra la austeridad y de lucha contra la recesión, un movimiento de solidaridad por su pueblo trabajador, al norte y al sur. Esto podría conseguirse con un pacto por la democracia, el desarrollo y la justicia social. Debemos reconstruir la solidaridad entre los jóvenes, los trabajadores, los pensionistas y los desempleados para romper la nueva línea divisoria entre la Europa de los ricos y la de los pobres, el “mur d’argent”, para decirlo con una frase histórica convertida ya en tópico.

Voy a estar en pie durante la presidencia de la Comisión Europea en nombre del partido de la Izquierda Europea, cuya decisión está motivada por nuestro deseo de reunificar Europa, reconstruyéndola sobre una base democrática y progresista. Hay una alternativa a la crisis actual y es nuestro deber y destino luchar por ella.
____________

 

* Alexis Tsipras es presidente de Syriza, el partido griego de izquierda radical.

Fuente: http://www.zcommunications.org/austerity-is-wreaking-havoc-but-the-left-can-unite-to-build-a-better-europe-by-alexis-tsipras.html

Zona Izquierda  © 2005